Preservar el brillo de su joya
05 septiembre 2019
Guía Messika
Preservar el brillo de su joya

Las joyas, elegantes esculturas finas y delicadas, no están diseñadas para acompañarle en sus actividades físicas. Su delicadeza prefiere la tranquilidad al ejercicio, las tareas domésticas o la jardinería. ¿Le gusta el bricolaje? Una joya es como una prenda delicada que apreciamos y que protegemos de situaciones peligrosas. La delicadeza del anillo My Twin prefiere la tranquilidad de su estuche a la presión de las herramientas. Uno de los hábitos que debe abandonar: dormir con sus pendientes. Así es, sus pendientes Glam’Azone prefieren dormir solos. Si duerme sobre ellos, podrían deformarse.

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¿Los diamantes no se deslizan correctamente en su jaula? Adora tanto su anillo Move que no se lo ha quitado durante las vacaciones ni en sus baños de mar. Sin duda, la sal marina se ha acumulado en él. El jabón y los productos cosméticos también pueden acumularse en los intersticios y empañar el brillo de las gemas. No se preocupe, solo necesita sumergir el anillo en agua jabonosa templada y utilizar un pequeño cepillo suave. Enjuáguelo con agua fría y séquelo sencillamente con un secador de pelo para evitar que el polvo se adhiera.

Compañeras ocasionales o en el día a día, sus joyas son objetos preciosos que necesitan un poco de atención.  Si se enganchan a sus prendas, significa que las garras se han desplazado. Si la joya emite un ligero sonido, procede de los diamantes. En ambos casos, por precaución, lleve su joya a un distribuidor autorizado o una boutique Messika para la revisión del engastado.

¿Su alianza en oro blanco ha perdido brillo? ¿El oro parece ser menos blanco? Es normal. El oro blanco no existe en estado natural. Es el resultado de una aleación de un 75 % de oro puro, que es amarillo por naturaleza, y de un 25 % de otros metales que le confieren el color gris. Para intensificar el brillo, la última etapa de la fabricación de una joya en oro blanco consiste en sumergir la pieza en un baño de rodio, un metal blanco que se deposita en una fina capa sobre el oro mediante electrólisis. Con el paso del tiempo y el roce continuo, la capa de rodio se afina. Sin embargo, para evitar que el oro sea demasiado amarillo debajo de esta capa de rodio, las grandes firmas de joyería como Messika incorporan a la aleación un metal de gran valor, el paladio, conocido por su hermoso color gris y parte de la misma familia de metales que el platino. De esta manera, aunque su anillo en oro blanco se apague con el paso del tiempo, conservará su color. No dude en traernos su joya y estaremos encantados de ofrecerle un tratamiento de ultrasonidos, una auténtica dosis de brillo que le devolverá toda la belleza. Sin embargo, si la superficie presenta demasiados arañazos o el oro se ha desgastado con el paso del tiempo, un nuevo pulido y un baño de rodio pueden ser necesarios.  Este tratamiento en profundidad puede realizarse tan solo una o dos veces en la vida de una joya.