Shards of Mirror
12 noviembre 2018
Cuando los cuentos de hadas se hacen realidad
Shards of Mirror

Valérie Messika creció jugando a ser la reina de las gemas. Al leer su luz interior, consigue distinguir las más bellas entre todas. Por ello, no es sorprendente que haya querido llevar su amor por los diamantes a otra dimensión. En 2015, después de diez años de movimiento y de un creciente éxito gracias a sus joyas modernas y depuradas sobre la piel, Valérie Messika lleva sus sueños a nuevos límites. La creadora reúne la concepción y la realización de sus creaciones de Alta Joyería en un espacio único: el corazón del taller Messika. Un cuento de hadas hecho realidad...
Once upon a time...

This is M

La Alta Joyería contemporánea

¿Y si la excelencia de la joyería transformase la imaginación en materia? Desde hace tres años, en un entorno confidencial, escondido bajo los techos de un edificio de estilo Haussmann, el taller Messika crea colecciones de joyería con un auténtico carácter de Alta Costura. Una quincena de artistas, diseñadores, maquetistas, joyeros, engastadores y pulidores se dedican a dar vida a la imaginación de Valérie Messika. Las obras maestras colectivas son únicas: collares, gargantillas, pulseras, pendientes y anillos que requieren cientos e incluso miles de horas de trabajo artesanal. Este año, Valérie Messika ha encontrado la inspiración en los personajes de cuentos célebres como La Reina de las Nieves, La Sirenita, Las mil y una noches o La pluma del halcón. Heroínas contemporáneas, femeninas y fuertes, que la imaginación adulta de la creadora ha reinterpretado y modelado en 22 aderezos.

El collar Shards of Mirror, The Snow Queen

Este collar deslumbrante, con un magnífico e imponente porte que recuerda a la Reina de las Nieves, llevó 950 horas de trabajo. De ellas, 40 horas fueron necesarias para el gouache. Una pieza escultural, simétricamente perfecta con sus 341 diamantes talla pera que se suceden sin llegar a tocarse y encierran en el centro tres diamantes en movimiento. El más generoso de ellos se distingue por sus 3,42 quilates. Una verdadera hazaña del taller gracias al alineamiento perfecto de las gemas que inunda el escote con una oleada de luz.

Shards of Mirror